Me gustaría compartir con vosotros sucesos del pasado relacionados con las islas cíes.

No hace mucho, en los siglos XVI-XVIII, la historia de las islas cíes estuvo marcada por la constante presencia en sus aguas de barcos piratas y armadas enemigas que buscaban refugio de las tormentas o se detenían a hacer reparaciones y aprovisionarse de agua fresca, cuando no las utilizaban de base de operaciones para sus fechorías en las costas cercanas, Vigo y Baiona concretamente.

Me gustaría contaros la historia de Francis Drake, el marino inglés cuyas andanzas fueron un quebradero de cabeza para los intereses españoles.

Su primer embarque lo hizo con tan sólo 13 años, subiendo de categoría con el paso de los años, en el año 1567 ya realizó su primera expedición cuya misión era comercializar con esclavos, la ruta les llevaba por aguas africanas para posteriormente cruzar el Atlántico y vender a esto hombres en islas como Margarita y Dominica.

En su regreso a Inglaterra, una tormenta desvió su flota al golfo de Méjico, una zona dominada por los barcos españoles, Drake y su flota fueron derrotados perdiendo parte de su flota.

A pesar de existir una tregua formal entre las coronas de España e Inglaterra, durante aquella época los incidentes armados entre ambas potencias marítimas se volvieron más violentos y frecuentes. De hecho, las continuas incursiones de los barcos ingleses en aguas virreinales peruanas hicieron que la Corona Española considerase a cualquier navegante que penetrase en aguas del Pacífico como a un pirata y debían tratarlo como tal.

En 1572, se volvió a embarcar con la intención de atacar a las tropas españolas en la zona de Panamá,  donde la flota de Indias española acostumbraba aprovisionarse antes de cruzar el océano de regreso a la península ibérica. En julio de ese año fracasó en su intento de apoderarse de la flota española, resultando herido. Permaneció en la zona todo ese año, y en 1573, aliado con el marino francés Guillermo Le Testu, capturó un convoy español cargado de oro y plata.

Cuando Drake volvió a Inglaterra el 9 de agosto de 1573, los escasos treinta marineros que le acompañaban eran todos ricos de por vida. La reina Isabel I de Inglaterra, que patrocinaba a otros piratas como él, también patrocinó sus expediciones e incursiones, a pesar de que había firmado una tregua temporal con España, por lo que no reconocía oficialmente los actos de Drake, pero se beneficiaba de ellos.

Continuará…..

 

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