Sin más preámbulos os dejamos con la experiencia de un lector en su visita a las Islas Cíes. Esperamos que os guste u a los que no las conozcáis os ayude a decidiros a conocerlas.

De pequeño y no tan pequeño descubrí las Islas Cíes y la Gran Playa de Rodas, que posteriormente los ingleses declararon la mejor playa del mundo para orgullo de muchos, aunque todos sabemos que el agua está muy fría y el baño es solamente apto para valientes, sin embargo salimos del agua como nuevos después de un par de baños.

Ver desde Vigo o alrededores, observar desde sus costas como se mete y sale el sol es mágico, nos alegraba el panorama, para amantes de los fotografía son instantáneas únicas.

Pero no solo eso es lo que nos gusta de las Cíes, tiene otros encantos por descubrir, algunos los pudieron disfrutar en acampadas, de las que hay que solicitar lista de espera con antelación, y pudieron ver sus bellos cielos estrellados.

Otros como yo, no hace  muy poco descubrimos, que en las Cíes no se debe ser un vago, eso de quedarse simplemente tumbado a la bartola no está bien, nos perdemos otras bellezas. Fue caminar aquel día hacia el faro y descubrir el paisaje mágico gallego.

Disfrutar de las Cíes, de su aire de sus aves y del enrocado paisaje me abrió los ojos y entendí porque muchos lo consideran Patrimonio de la Humanidad y  porque forma parte del Parque Natural Islas Atlánticas, pues todas las islas gallegas lucen siempre en pleno esplendor.

Aunque reconozco que de las Islas Cíes me queda mucho por descubrir, son dignas de ser admiradas, y a los que estamos fuera nos entra morriña de recordar esa belleza, que crecimos en ese entorno mágico, en tierra de meigas, “nosa Galicia”. Os lo dice un canario de unas afortunadas de Islas de Gran Canaria. Sinceramente si vas a Galicia no dudes en visitarlas.

Pablo M. B. Las Palmas de Gran Canaria Un Canario con alma Gallega

Atardecer en las Cíes desde una playa cercana

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